Rigor Técnico en el Mantenimiento de Hélices
El mantenimiento preventivo es la única garantía de seguridad en vuelo. En Legacy Propeller Repair, ejecutamos protocolos estandarizados para la detección temprana de fatiga, corrosión y fallas estructurales. Nos especializamos en mantener la integridad operativa de hélices Hartzell, McCauley, MT y Sensenich, asegurando que cada componente cumpla con las directivas de aeronavegabilidad vigentes.


Pilares de Mantenimiento
Inspección Técnica: Evaluación detallada de la estructura y componentes internos.
Corrección de Fugas: Eliminación definitiva de escapes de grasa y aceite.
Limpieza Profunda: Eliminación de agentes contaminantes y residuos operativos.
Balanceo de Precisión: Eliminación de vibraciones para proteger el motor y la célula.
Proceso especializado de remoción de oxidación y aplicación de recubrimientos protectores según manuales CMM. Este tratamiento detiene el deterioro del metal y previene fallas estructurales críticas en la superficie de la hélice.
Eliminación profesional de muescas y daños menores causados por impactos de escombros durante la operación. Restauramos el perfil aerodinámico de la pala para optimizar el flujo de aire y mejorar la eficiencia del motor.
Calibración precisa del paso de cada pala para garantizar una tracción uniforme y balanceada. Un ajuste correcto elimina vibraciones innecesarias que pueden afectar la vida útil del motor y el confort en la cabina.
Revisión exhaustiva del historial técnico, números de parte y cumplimiento de directivas de aeronavegabilidad. Aseguramos que cada componente de su hélice esté debidamente documentado bajo los estándares de las autoridades aeronáuticas.
Inspección técnica del apriete de pernos y sujeciones siguiendo estrictamente los valores especificados en los manuales de mantenimiento (CMM). Este paso es vital para prevenir desajustes por vibración y garantizar la integridad del ensamblaje en vuelo.
Tratamiento de la superficie de las palas para eliminar asperezas y restaurar el acabado aerodinámico. Un pulido correcto reduce la resistencia al avance, mejorando notablemente el rendimiento del motor y la eficiencia en el consumo de combustible.
Aplicación de grasas aeronáuticas certificadas en los mecanismos internos para asegurar un movimiento fluido del sistema de cambio de paso. Una lubricación adecuada protege contra el desgaste prematuro y garantiza la respuesta inmediata de la hélice.
Ejecución de ciclos operativos para verificar la transición de ángulos y la respuesta del sistema de control. Estas pruebas finales confirman que la hélice opera dentro de los parámetros de seguridad exigidos antes de su retorno al servicio.